El viaje de los libros

A modo de presentación de mi último libro Grandes Escritores. Cómo cuentan sus vidas. Mi primer libro nació del sueño que tuvo Félix Luna, un historiador, y a la vez gran escritor. Yo lo quería y admiraba. En medio de la angustia por el fin del gobierno de Alfonsín. Falucho, como lo llamábamos los amigos, soñó que yo escribía sobre la gestión cultural que habíamos hecho en los barrios de Buenos Aires. Pensé: si él lo soño, yo lo tengo que escribir. Y nueve meses después le di a leer un capitulo, por casualidad, el 11 de septiembre de 1990, día de mi cumpleaños 40. Ayer hizo exactamente 30 años.

Lo que me trajo este recuerdo fue otro recuerdo que me lo despertó ayer Juan Mari Irazustabarrena, un escritor del país vasco que se encuentra a días de la publicación de su primer libro. Está ansioso, y tal vez asustado, por la exposición que significa publicar un libro; si, además, como en este caso, es una obra del género autobiográfico, imagino que también tiene una fuerte sensación de vulnerabilidad, porque cuando es sincera, se revela lo más profundo del alma de su autor.

Intercambiando mensajes con Juan Mari sobre mi libro acaba de salir (quería un comentario) recordé la frase de Falucho cuando publiqué el del sueño, El oficio de la pasión, Sudamericana, 1991, que fue con el que inicié mi camino literario: “es inimaginable a dónde puede llegar un libro y las satisfacciones que te puede dar”.

Desde entonces nunca dejé de escribir, leer o hacerlos (editarlos). A veces, el viaje puede durar años. Antes de ayer recibí la carta de una lectora para agradecerme por haber escrito Mujeres en tierra de hombres, (Sudamericana, 1996 Artemisa 2012). Se lo habían regalado 8 años atrás, pero lo acababa de leer como consecuencia del encierro por el Covid. Agregaba que ahora lo estaba leyendo, entusiasmada por conocer historias de mujeres valientes, su sobrina de 15 años. Qué regalo sus palabras y también el de su tiempo, por hacérmelo saber. Otras veces el viaje es a tierras lejanas. Mi amistad literaria, allende los mares, con Juan Mari nació gracias a otro de mis libros: El escritor autobiográfico.

Me pregunto: ¿qué viajes emprenderá Grandes Escritores. Cómo cuentan sus vidas?

Transcribo a continuación, el comentario de Juan Mari: “La primera reacción fue como de “repulsa”, joder, veo un puñado de niños y niñas prodigio en la portada… ¿qué van a contar esos de sus vidas?, pensé. A algunos no les conocí por la foto de niño, sí por el nombre (he leído algún libro de ellos). Se me abrió un hilo de esperanza, quizás Virginia, conociéndola, había ido más allá del tema mediático de cada autor, pensé. Por eso, comencé a leerlo. Las primeras páginas no me dijeron mucho, la verdad, pero la curiosidad pudo más y seguí avanzando. Cuál fue mi sorpresa cuando la señora Virginia con una habilidad increíble ha conseguido unir un autor con otro, contar breves experiencias personales logrando que esos famosos bajen a ras de tierra y dar a entender que, aunque no nos parezca, son humanos y han tenido y tienen problemas como los demás.

En resumen, el libro me parece muy bueno. He conocido autores que no sabía de su existencia (encima he leído “retazos” de sus vidas), y ahora tengo varios trabajos: a algunos famosos bajarlos de su pedestal y quizás a otros les tenga que dar la oportunidad de empezar a leerlos enseguida.

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