Siempre encontrás alguna perlita más

De María Cillis

Lo prometido es deuda.

Por eso te acerco, Virgi, no un análisis de este interesante libro, no podría. Pero si las resonancias que me ha dejado, que creo, es en definitiva lo que nos queda de los libros que leemos.

Trencadis, componer a partir de lo que esta entero y de lo que está roto. Rellenando los huecos, como dice Romina. “El colibrí señala la dirección”, transportando polen de una hoja a otra. Otro símbolo de las mujeres y el néctar de la vida uniendo a tres mujeres en un proyecto de mujeres, que vendría bien para que lo lean los hombres.

La frescura y el movimiento son los  elementos fundamentales, según mi punto de vista. Mujeres que entran y salen, que pasan y comparten una comida, una charla. No es un libro aburrido. Es un libro de mujeres, que vas más allá, para mí,  de compartir o no los conceptos que se vierten en él. Es el revolotear de mujeres. Buscando, tratando de sanar, de contar, de compartir, de sororizar un sentimiento que vos comentas conocías desde los 70.

Entrevistas. Este es un recurso que puede resultar pesado. No es el caso. Las entrevistas que se entrelazan con las historias propias de las escritoras generan intimidad, permiso, donde los sentimientos y las emociones están siempre a flor de piel. La lectora, siempre está entre la lágrima y la risa. Son relatos de vida encuadrados en temas que afectan  las vidas de las mujeres. Porque creo que de eso se trata. Son relatos fuertes por los que atravesaron  mujeres y en alguno o alguna parte del relato te suena la identificación, personal o cercana.

Como bien nos enseñaste, busco el narrador. Las escritoras van tomando y dando la palabra. A veces en primera singular, al rato en primera plural, muchas en tercera, hay algún omnisciente… Es un arcoíris de narradores, eso es genial.

Las descripciones son fantásticas (como verás no digo maravillosas). Por ejemplo, la descripción de San Andrés de las Sierras, no es estática es parte de lo temporal que se remonta al páramo que el enamoramiento de Romina lo mostraba espléndido, hasta el hoy, del “horror” convertido en oasis.

Es un libro que te invita a releerlo. Siempre encontrás alguna perlita más.

Gracias Virginia, Paula, Camila.

en el haras

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *