Mientras escribo, de Stephen King

Sobre  libros de Stephen King se han hecho películas inolvidables. Quién no recuerda Misery con James Caan interpretando al escritor, postrado en la cama, a merced de la locura de su fanática lectora; a la adolescente Carrie cubierta de sangre; o al loco que persigue a su familia por un hotel deshabitado en medio de una montaña nevada. Puede que no te guste leer libros de terror pero no dejes de lado Mientras escribo porque es indispensable para quien quiere escribir. Hay pocos escritores que hablen del oficio con tanta generosidad. Está escrito desde las entrañas y la primera persona que utiliza es la voz sincera de un amigo que ofrece su “Caja de herramientas” tiene cinco divisiones referidas a los instrumentos  necesarios que debemos tener a mano, sin dejar de lado algunas de sus obsesiones como el exceso de adverbios o el uso de la voz pasiva. Es un buen preludio para la tercera parte en la que relata cómo escribe él. En sus 16 divisiones nos pasea por temas imprescindibles: dedicación, inspiración, lectura, lenguaje, importancia de la verdad, construcción de personajes, trama y muchos otros. Inolvidables las anécdotas de cómo surgieron algunas de sus historias más conocidas como Carrie y Misery.
     “Posdata: vivir” no es muy extenso, tiene siete divisiones. Es el relato del accidente en el que casi pierde la vida. Una camioneta lo atropelló durante una de sus caminatas diarias.
     Es un libro de alrededor de 200 páginas. Está dividido en cuatro partes tituladas: “Currículum vitae”, “Caja de herramientas”, “Escribir y “Posdata: vivir”.
     Ocurrió mientras estaba dedicado a este libro. De esta parte quiero destacar el rol de Tabby, su mujer, que hace honor al dicho que quiero parafrasear así “Detrás de un gran escritor además de una gran mujer hay una escritora”, porque sin Tabitha King –autora de siete novelas– ni Carrie ni este libro hubieran llegado a un punto final. Tabby sacó del tacho de basura el borrador de Carrie, supo que tenía valor literario y lo instó a seguirlo; lo mismo hizo para que no abandonara Mientras escribo cuando apenas podía permanecer sentado por los dolores que sufría debido a las muchas cirugías que soportó después del accidente.
      Por último, el libro tiene tres prólogos escritos por el propio autor y termina con dos coletillas* sobre los temas que considera más importantes: la corrección y la lectura. El primero lo explica con un ejemplo, el segundo con una larga lista de los libros leídos por él en los últimos tres años. Enumerar los que ha leído a lo largo de la vida hubiera sido imposible ya que Stephen King lee alrededor de 80 libros por año.

Se pueden leer más comentarios de libros en mi libro El escritor autobiográfico.